Apertura de pecho

¡Se nos viene ya el verano! ¡Uau! Estrenando estación de nuevo en muy poquitos días. Ya sabes lo muchísimo que nos gusta estrenar, renovar, comenzar ciclos. El verano tendrá su propia secuencia ¡y vídeo en YouTube!

Mientras esperamos el cambio de estación, vamos a ir preparándonos para recibirla. ¿Cómo? Abriendo pecho. Como lees. Las posturas de apertura de pecho se utilizan en yoga para recibir, respirar, abrirse a todo lo que está por llegar. Vamos a por ellas.

Por qué estas posturas

En yoga, abrir el pecho te prepara para recibir, como he dicho. Son posturas que se dirigen a tu chakra del corazón, el que rige el amor desinteresado, la pasión y la devoción.

Me refiero a todo tipo de amor y pasión: por ti mismo, por tus amigos, familiares y conocidos, por los animales y, muy especialmente, por la vida. Con esta secuencia te preparas para disfrutar lo que venga y mirarlo con la distancia suficiente como para verle el lado positivo, nutritivo y enriquecedor.

Abre tus sentidos a los nuevos cambios y experiméntalos como si fuera la primera vez.

Antes de ponerte a practicar, ten en cuenta el estado de tu columna vertebral. Disfruta estas expansiones respirando de manera amplia, llenando tus pulmones al máximo, y vigila que no te haces daño. No por hacer una extensión más forzada vas a incrementar los beneficios. Cuida tus límites.

La secuencia

Puedes comenzar con unas cuantas vueltas de Saludos al sol y continuar con estas posturas, manteniendo cada una al menos 5 respiraciones largas y profundas.

  • Bhujangasana – cobra.
  • Dhanurasana – arco.
  • Balasana – niño.
  • Ustrasana – camello.
  • Vajrasana – roca.
  • Adho Mukha Svanasana – perro.
  • Urdhva Dhanurasana – rueda.
  • Supta Balasana – niño recostado.
  • Ardha Matsyendrasana – media torsión; recuerda hacerla por ambos lados.

Finaliza con un ejercicio de respiración yóguica completa y prepárate para la relajación final.

Beneficios de la apertura de pecho

Estas posturas te ayudan a aliviar los dolores de espalda, fortalecer y dar elasticidad a la misma, al tiempo que disminuyen la rigidez en los hombros. Sí, esa misma que te hace caminar con la columna encorvada, como cerrándote al mundo.

Además, aumentan tu capacidad pulmonar (ayudándote a dormir mejor también), la flexibilidad de tus caderas, la fuerza en tus piernas y mejoran tu estado de ánimo. Unas buenas extensiones te llenan de optimismo y buen humor, mejorando tu perspectiva del día y recargándote de energía.

La respiración completa te aporta calma, expande aún más tus pulmones y te prepara para comerte el mundo a bocados.
¡Prueba esta secuencia y cuéntame qué tal te sienta!