Receta: crema de sopa de ajo

¡Ponte de nuevo el delantal! Mes de celebraciones y fiestas, diciembre es perfecto para experimentar con nuevas recetas. Pero no esperes a la fecha clave, haz un par de pruebas antes, no querrás sorpresas de último minuto.

El plato de hoy es un cóctel antibiótico calentito y sabroso. Una receta sencilla y original con la que disfrutar de los días fríos y sorprender a tus invitados, a no ser que te lo comas tú todo antes de que lleguen, es una tentación.

Platos de cuchara

Te traigo una sopa que no es sopa. Una nueva manera de saborear la tradicional sopa de ajo, tan invernal y reconfortante. No es tan líquida como la que conoces. En este caso todos los ingredientes van triturados formando una suave crema.

Combate el frío desde dentro y protege tu salud.

Ten en cuenta que todos los ingredientes van fritos en aceite. Huele rico, sabe rico, nutre y alimenta. Pero si repites plato, es posible que tengas que “compensarlo” con unas cuantas vueltas más de Saludos al Sol por la mañana.

Ingredientes y preparación

  • 4 dientes de ajo
  • 4 rebanadas de pan del día anterior
  • 3 huevos
  • aceite de oliva virgen
  • sal 
  • agua
  • para acompañar: trozos de pan frito

Fríe los trozos de pan que colocarás por encima, escúrrelos sobre papel de cocina y déjalos apartados.

Fríe los dientes de ajo troceados en rodajas, en ese mismo aceite, y apártalos.

Fríe las rebanadas de pan y apártalas.

Fríe los huevos y apártalos.

Coloca en el vaso de la batidora los dientes de ajo, las rebanadas de pan y los huevos. Añade un poco de agua y tritúralo. 

Viértelo en una cazuela, agrega más agua, si así lo quieres. Deja que hierva unos 5 minutos y añade sal.

Sirve la crema caliente, cubre con los trozos de pan frito. ¡Saca la cuchara y disfruta!

A medida que se enfría, se va espesando, tenlo en cuenta.

Qué te aporta este plato

El ajo es un antibiótico natural, además de regular el nivel de colesterol y reducir los niveles de metales pesados en la sangre.

Dependiendo del tipo de pan que utilices cambiarán sus propiedades. El más común, el de trigo, te aporta proteínas, hidratos de carbono, vitaminas K, B3, B7 y B9.

Los huevos tienen proteínas, ácidos grasos, hierro, fósforo, potasio, magnesio y vitaminas, especialmente B12 y ácido fólico. La B12 es esencial para mantener sanas las neuronas. El ácido fólico lo necesitas especialmente si estás embarazada.

El aceite de oliva, nuestro querido aceite, posee innumerables propiedades beneficiosas, entre las que destaca el alto nivel de vitamina E, que ayuda a regular el nivel de colesterol.

La sal contiene muchos minerales.

Como ves, es una receta sencilla y no lleva mucho tiempo prepararla. En este clima frío, es un regalo que le puedes hacer a tu cuerpo. Nada mejor que el ajo para evitar los resfriados. 

¿Conocías ya este plato? ¡Comparte tus recetas con nosotros!