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Espalda sana con yoga

Ya sé que he tratado este tema anteriormente y, a riesgo de parecer pesada, lo traigo de nuevo al blog, con otros matices. El cuidado de tu espalda es fundamental: es donde se asienta tu columna vertebral, eje de todo tu cuerpo y soporte que facilita todos tus movimientos. Cuando tu espalda está cansada, dolorida y sufre de lesiones, toda tu postura se resiente, afectando a otras partes de tu cuerpo, a tu descanso y a tu estado de ánimo.

Por ello la práctica de yoga hace tanto hincapié en fortalecer la espalda, hacerla más flexible y ser más consciente de lo que la afecta y cómo. Las malas posturas del día a día, el cargar con pesos a menudo (o de la forma incorrecta) o pasar muchas horas al día en la misma posición son perjudiciales para tu salud. Como siempre, un ratito de esterilla puede ser la “medicina” que necesitas. 

La importancia de tu espalda

En la anterior entrada al blog referente a tu espalda encontrarás una lista de posturas que te van a ayudar y el orden en que es más recomendable practicarlas: calentamiento, estiramiento, flexibilidad, fuerza. De manera progresiva vas pasando por todas ellas. Esto tiene un por qué: las molestias y dolores de espalda hacen que sientas determinadas zonas de la misma “cargadas”. Si vas avanzando poco a poco sobre tu esterilla, todos los músculos se activan para que el resultado final sea de alivio, descanso y ligereza.

Una espalda sana es una fuente de salud para el resto de tu cuerpo.

En clase de yoga mantienes la posición sentada durante un tiempo prolongado (de 5 a 20 minutos, por lo general, pero puede ser más) en el que vas tomando contacto con tu práctica, respirando, meditando… Si tu espalda no está fuerte y sana, la postura se te hace incómoda, te inclinas, se te cansan el cuello y los hombros, te desconcentras. Fuera de la esterilla hay una infinidad de momentos en los que necesitas esa fortaleza y esa falta de molestias: llevando pesos, permaneciendo de pie durante largo rato, en tus largas horas de estudio o trabajo, entre otros. La diferencia entre realizar todas esas actividades con salud y si ella es enorme: se nota en cómo las haces, cómo te sientan, cuánto te tienes que esforzar o no. 

Buenas costumbres

¡Sigue con ellas!

  • Cambiar de postura al menos una vez cada hora.
  • Estirar y desperezar toda la espalda al menos una vez al día.
  • Utilizar maletas con ruedas, carro de la compra y distribuir bien los pesos.
  • Usar calzado adecuado: cómo caminas repercute en tu postura.
  • Descansar sobre un colchón y una almohada adaptados a tus necesidades.

No tan buenas costumbres

Intenta cambiarlas.

  • Colocarte de puntillas para alcanzar algo que está en lo alto.
  • Dejarte caer sobre sillas y sofás de cualquier manera.
  • Cargar el peso de tu cuerpo siempre sobre la misma pierna (afecta a tu postura y a tu espalda).
  • Agacharte flexionando la cintura en lugar de las rodillas.
  • Mantener una vida sedentaria.

Cómo cuidar mi espalda

Antes de nada, consulta con tu profesional de la salud y asegúrate de que tus molestias de espalda no son debidas a otras causas, que puedes realizar ejercicio y que no hay contraindicaciones. Una vez hecho esto, pon atención a los pequeños gestos del día a día, como coger la compra en brazos y no cargarla sobre un hombro, estirar y flexionar desde el cuello hasta la cadera al menos una vez al día, dormir sobre un colchón adecuado a tus necesidades, sustituir los “yo puedo” por “voy a ver hasta dónde puedo” y prestar atención ante cualquier señal que se salga de lo normal: tu espalda te está hablando. Por lo general, tu cuerpo te habla a diario, sólo tienes que aprender a escucharlo.

Te dejo por aquí un enlace a nuestro canal de youtube con una secuencia específica para la espalda sencilla de practicar y asequible para todo el mundo:

Además, en nuestra tienda puedes encontrar los ebooks “Yoga en casa” y “Saludos al sol y a la luna” con los que poner tu espalda en forma. Si necesitas una secuencia específica, siempre puedes contactarme y contarme tu caso, haré todo lo que esté en mi mano para ayudarte.