Imagen Post La Luna Nueva y el Yoga

Yoga y la luna nueva

Aunque la luna nueva es, en realidad, la primera fase lunar, es la única de la que todavía no he te hablado. Le quiero dedicar la entrada de hoy a la fase que comienza cada ciclo lunar, aquella que simboliza todo lo nuevo que está por llegar.

Igual que ocurre con el cuarto creciente y con el cuarto menguante, la luna nueva pasa a menudo desapercibida, pues no ha llenado tantos libros como la muy mencionada luna llena. Sin embargo, su importancia es igual de trascendente que las demás etapas por las qué pasa este satélite que tanto nos fascina.

La luna nueva en detalle

Como digo, la fase de la luna nueva es la primera de todas, con ella comienzan a contar los 28 días que tarda en dar una vuelta alrededor de la Tierra. No son exactamente 28 días: si tienes un calendario lunar a mano, verás que no todos los ciclos están marcados con tal puntualidad. Pero eso no es relevante para lo que quiero compartir contigo.

Comienza un nuevo ciclo: aprovéchalo para pensar en nuevas ideas o proyectos en los que enfocarte.

La luna nueva se puede considerar la primavera si nos tomamos las fases lunares como las estaciones del año: es el momento de recomenzar, renacer, despertar y volver a empezar un ciclo lleno de oportunidades, aire fresco, nuevos colores y oportunidades por estrenar. Habitualmente, le prestas poca atención porque ocurre con tanta frecuencia que no es un acontecimiento tan llamativo como los cambios de estación. Pero ahí está, casi cada mes, una pequeña primavera de una semana de duración. ¿A que no lo habías pensado así?

La fase previa cierra un ciclo, por lo que tu energía sigue calmada, tu flexibilidad es aún un poco perezosa y agradecerás una práctica introspectiva y con un buen foco en la meditación. A medida que pasen los días en esta fase puedes ir añadiendo intensidad y movimiento a tu secuencia de yoga.

Yoga para esta fase lunar

Esta secuencia de yoga viene muy bien durante la luna llena, pues te prepara para todo lo que está por venir, para aceptarlo, abrazarlo y ver en ello todo lo que puede aportarte. Como verás, hay asanas de apertura, fundamentales cuando te enfrentas a cambios o cuando quieres abrirte a ellos. No olvides dedicar unos minutos a respirar y estirar antes de la secuencia, además de la relajación del final.

  • Surya Namaskar o saludo al sol A – tres vueltas
  • Virabhadrasana I – guerrero I
  • Parsva virabhadrasana – guerrero extendido
  • Bhujangasana – cobra
  • Phalakasana – tabla
  • Ustrasana – camello
  • Janu sirsasana – sauce
  • Urdhva dhanurasana – rueda
  • Supta baddha konasana – zapatero tumbado

Qué más puedo hacer

Además de las posturas, algo que te puede acompañar muy bien durante esta semana es realizar respiración cuadrada: inhala, retén, exhala, retén contando el mismo número en cada etapa de tu respiración.

Es un buen momento para establecer nuevas ideas, intenciones, propósitos o planes. Aunque no lo hagas en todas las lunas nuevas del año, alguna de ellas te puede venir fenomenal para ello. Traza líneas, planes, objetivos y ponte como fecha las próximas cuatro semanas. Siempre que sea accesible y real podrás ver cómo tu pequeño proyecto evoluciona, crece y se convierte en una creación a la que has dedicado tiempo y cuidados. Algo tan sencillo como cambiar tus hábitos, iniciar actividades que te apetecen o dedicarte más tiempo puede servir para que experimentes cómo fluyes y cómo te afecta cada fase lunar durante la evolución de un solo ciclo. 

¿Tienes una libreta a mano donde registras tus cambios y los de tu entorno durante cada fase del ciclo lunar? ¿Qué patrones ves en ella?