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Por qué nos sentamos así a meditar

Como te contaba en el primer vídeo de nuestro canal de YouTube es importante sentarse correctamente a la hora de practicar respiración, relajación y meditación.

En clase le damos mucha importancia a mantener el pecho abierto, la columna alargada y la cabeza en postura neutra, además de enraizar bien las piernas. Lo haces porque te lo indican pero, ¿te has preguntado el porqué de estas posturas?

Sentarse a meditar

Durante el tiempo que vas a permanecer en postura sentada colocas tu cuerpo en forma de pirámide. Haz la prueba, siéntate en cualquiera de esas posturas frente a un espejo, ¿qué ves?

Estás creando un circuito cerrado de energía, impides que se escape y favoreces que fluya, recorra y recargue tus chakras. Tu prana o energía vital recorre tu cuerpo hasta que se estabiliza. Si mantienes la postura un tiempo prolongado, esa energía se dirige a tus chakras superiores y te ayuda a concentrarte.

Encontrar la comodidad en tu postura te ayudará a mirar hacia dentro.

Por supuesto, ten en cuenta tu condición física y ayúdate de mantas, bloques o la pared, si lo necesitas. Haz que tu postura sea estable y firme.

Ventajas de meditar sentado

Si te es inviable sentarte a meditar, lo puedes hacer en posición tumbada, pero corres el riesgo de dormirte. Estas son las ventajas de meditar sentado:

  • Fortaleces y flexibilizas tus caderas, fortaleces la espalda.
  • Facilita tu respiración.
  • Facilita el movimiento de energía.
  • Favorece la relajación física y la calma mental.
  • Ayuda a tomar consciencia corporal.
  • Ayuda a mejorar la concentración y la paciencia.
  • Facilita el estado de meditación.

Aquí tienes algunas técnicas de meditación que puedes practicar.

Dudas y consejos

Las primeras veces que te sientas a meditar tu mente se distrae en las molestias físicas, la incomodidad, la lista de la compra y otras cosas que le van llegando. No tenemos costumbre de permanecer inmóviles un tiempo determinado, por breve que sea. Es normal que te distraigas.

Si sientes molestias, hormigueo o picores, intenta enfocarte en esas zonas de tu cuerpo y respirar de manera larga sobre ellas.

Alivia esas tensiones con respiración larga y lenta.

Si la postura te causa dolor, descansa, túmbate o ponte de pie y date un paseo antes de volver a intentarlo. En cualquier caso, comienza por unos minutos, entre 3 y 5. Sólo siéntate, cierra los ojos y observa. Poco a poco te irás acostumbrando y tu mente comenzará a calmarse y a enfocarse en tu respiración.

¿Qué te dice tu mente cuando te sientas unos minutos en silencio?