Imagen savasana

La importancia de Savasana

A veces entras en clase de yoga pensando en el momento en que te tumbarás en tu esterilla para relajarte, en postura de Savasana o cadáver, como si fuera una recompensa para tu práctica.

Lo que puede que no sepas es que Savasana no es sólo tumbarse y cerrar los ojos. Es un asana muy completa y una de las más difíciles de hacer.

Qué me aporta este asana

Además de desconectar y relajarte tras la práctica, la principal característica de Savasana es que permite que los beneficios de todo el trabajo previo vayan haciendo efecto en ti.

Estos minutos de quietud y calma son un regalo para tus sentidos, disfrútalos.

Savasana, también conocida como “la postura de relajación” ayuda a relajar tu cuerpo, calmar tu mente, combatir el insomnio, regular tu respiración y recuperar el estado natural de tus músculos tras las flexiones, extensiones y torsiones de la sesión de yoga.

Se recomienda permanecer en esta postura entre 5 y 15 minutos. Procura no moverte durante ese tiempo. ¡Y trata de no dormirte!

Si tu cuerpo se rinde y cae en las redes del sueño, no luches contra ello. Pero, si puedes, permanece atent@, consciente, observando cómo te sientes.

Cómo realizar Savasana correctamente

Te indico paso a paso cómo colocarte, no vale con dejarse caer de cualquier manera.

  • Túmbate boca arriba y cúbrete con una manta, tu temperatura corporal va a descender.
  • Separa las piernas aproximadamente el ancho de tu esterilla. Deja caer los pies hacia fuera, con los tobillos relajados.
  • Separa los brazos ligeramente del cuerpo, con las palmas de las manos hacia arriba, suaves, sin tensión, deja que se redondeen.
  • Lleva los hombros al suelo, abriendo el pecho.
  • Lleva la barbilla ligeramente hacia el pecho, para alargar la columna y alinear la cabeza.
  • Acomoda bien la espalda, tratando de acercar al suelo todas las vértebras.
  • Siente cómo te vas fundiendo con tu esterilla, cómo tus músculos van cayendo, relajados, expandiéndose.
  • Observa y siente tu respiración, sin modificarla, deja que fluya de forma natural.
  • Cierra los ojos. Si dispones de un pañuelo o un saquito de semillas, puedes utilizarlo para cubrir tus párpados y aislarte por completo de la luz y de todo lo que te rodea. De esta forma, te adentras más en la postura y la disfrutas mejor.

Imagen Savasana

Alternativas

Parece una postura sencilla, pero puede que no tengas costumbre de permanecer boca arriba y con el cuerpo completamente estirado durante tanto tiempo.

Puedes ayudarte colocando una manta doblada bajo la nuca, flexionando las rodillas y apoyando las plantas de los pies en el suelo o realizando los pequeños ajustes que te ayuden a encontrar la comodidad en la postura, hasta que tu cuerpo se acostumbre.

Aunque no tienen las mismas propiedades y beneficios, puedes realizar tu relajación final en las siguientes asanas: Viparita Karani (piernas elevadas) o Supta Baddha Konasana (el zapatero recostado).

Y tú, ¿cómo te sientes durante Savasana? ¿Y después?