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Veganismo y yoga

En anteriores entradas del blog he hablado de lo que yo llamo yoga fuera de la esterilla: libros, películas, recetas, juegos de mesa, etc. Una de ellas estaba dedicada al vegetarianismo como opción de nutrición. En ella comentaba que no por ser yogui tienes que alimentarte sólo de vegetales, no es requisito para colocarse sobre la esterilla.

Es cierto que uno de los principios del yoga (los 8 pasos de Patanjali) es ahimsa o la no violencia. Y basándote en ese principio no causas daño, ni a otros ni a ti mismo. Por eso muchos yoguis y yoguinis deciden dejar de consumir animales.

Veganismo vs. vegetarianismo

Como digo, no consumir animales es independiente del yoga. Sin embargo, a medida que avanzas en tu práctica y tomas consciencia de tus necesidades, también tomas nuevas decisiones con respecto a cómo cuidarte.

Eliges descansar mejor (creando una rutina más limpia y saludable), cuidarte mejor, quererte bien y, por extensión, alimentarte de manera más consciente.

Cómo vistes, cómo duermes y cómo comes forman parte de tus cuidados. Elige de manera consciente e informada.

Si sientes curiosidad, si das el paso y tienes dudas, espero aclararte alguna de ellas hoy. Hay pocas diferencias entre vegetariano y vegano, pero son importantes y es necesario tenerlas muy en cuenta antes de optar por una de estas dos formas de vida.

¿Qué es el veganismo?

A diferencia de la dieta vegetariana, que sí incluye miel, huevos y derivados lácteos, la dieta vegana no contempla ninguno de estos alimentos. Ni, tampoco, productos derivados de los animales como pieles, lanas, cueros, etc.

Por tanto, antes de prepararte una deliciosa pizza vegana, piensa bien en los ingredientes: nada de queso. Parecía fácil, ¿verdad? Y lo es. Sólo necesitas tener en cuenta eliminar estos alimentos de tu lista de la compra: miel, polen, jalea real, própolis, huevos, leche, yogur, queso, kéfir, cuajada… Hoy en día hay opciones variadas para sustituir todo esto. Incluso sin necesidad de ir a tiendas especializadas.

Ventajas y desventajas de ser vegano

Lo anterior está muy bien, es cuestión de re-aprender a cocinar y a equilibrar los nutrientes necesarios en cada comida. Pero, ¿qué supone la falta de huevos, miel y lácteos?

  • Con respecto a la miel y derivados, no cambia nada. El própolis que tomabas en invierno para combatir los resfriados lo puedes sustituir por moringa, cúrcuma o jengibre. Y para endulzar dispones de plátanos, dátiles o azúcar, si así lo deseas.
  • Los lácteos cambian mucho la elaboración de las recetas, especialmente las de los postres. A pesar de haber opciones vegetales, no sirve con cambiar unos por otros sin más, toda la receta se modifica. Los minerales y grasas que te aportan los encuentras en legumbres, verduras de hoja verde, frutos secos, levadura de cerveza y semillas.
  • Los huevos aportan vitamina B12. Aquí no tienes más opción que acudir a los suplementos alimenticios, ya sean de farmacia o de herbolario. La B12 es fundamental y no ingerirla puede causar graves problemas de salud. Tenlo en cuenta.

Conclusión

Llevar todos los principios del yoga a la vida diaria en los tiempos que corren es complicado. Sin embargo, adaptarlos lo mejor posible a tus necesidades y opciones es una buena opción. Si eliges la dieta vegetariana, la vegana o ninguna de ellas, hazlo con cabeza: infórmate de los productos de proximidad y temporada, del proceso completo hasta que llegan a tu mesa y, sobre todo, de lo que te aportan y por qué son buenos para ti.

Comas lo que comas, come rico, sano y consciente. ¿Quieres compartir tus recetas? ¡Será un placer leerlas!