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Yin yoga – qué es

¿Conoces el yin yoga? ¿Lo has practicado alguna vez? La palabra Yin te sonará del taoísmo (sistema filosófico de origen chino) y su concepto de las energías opuestas identificadas como Yin y Yang. Yin hace referencia a la energía más femenina, pasiva, tranquila, creativa, lunática y oscura, mientras que Yang es la energía más masculina, activa, movida, desarrolladora, soleada y luminosa. Son fuerzas opuestas pero complementarias, presentes en todos los elementos de la naturaleza, incluidos los seres vivos.

Efectivamente, el Yin Yoga es una modalidad tranquila y pausada en la que las posturas son de suelo (no de pie), se mantienen durante más tiempo, te llevan a una respiración lenta y profunda, te permiten mirar hacia dentro y encaminan tu mente a un estado meditativo de lo más interesante y necesario. En estos tiempos vertiginosos en los que se premia desenvolverse en entornos multitarea, el Yin Yoga te invita a frenar y tomar distancia.

Qué te ofrece el Yin yoga

Como digo, esta modalidad de yoga te invita a la introspección. Es apta para todos los públicos, no es necesario haber practicado antes y, como todos los demás tipos de yoga, entre sus beneficios destaca el equilibrio de cuerpo, mente y emociones. Para su práctica sólo necesitas tener ganas de explorar algo nuevo y dejarte llevar por las sensaciones y emociones que vas a ir experimentando, pues no se parecen a las de otras prácticas que ya conozcas.

Uno de los grandes beneficios del Yin yoga es el desarrollo de tu paciencia – ponte a prueba, te sorprenderás.

Mantener las posturas durante un tiempo prolongado (alrededor de 5 minutos cada una, aunque puede ser más) desarrolla tu paciencia y te conecta con tu propio ser: conoces tus límites, los exploras, te ajustas a tus necesidades y tu estado actual en cada momento.

Si dispones de accesorios, llévatelos a tu clase de Yin. Las mantas, bloques y cojines te permiten profundizar en cada una de las asanas y mantenerlas durante más tiempo de manera cómoda y sin que tu atención se distraiga. Este tipo de yoga busca que te relajes por completo, que se liberen las cargas y tensiones musculares, que aumente y mejore tu circulación sanguínea. Todo ello, además, facilita tu flexibilidad y fortalece todo el cuerpo.

Beneficios del Yin yoga

La mayor parte de las posturas se practican en posición sentada o tumbada, permitiendo que todo el cuerpo se acomode sobre la esterilla y buscando la relajación máxima, sin que por ello sea una práctica relajada o excesivamente sencilla. No te dejas caer de cualquier manera, sino que mantienes el cuerpo activo y lo llevas a lo más profundo de cada asana. Estos son algunos de sus beneficios:

  • Aporta estabilidad a tus articulaciones.
  • Mejora tu flexibilidad.
  • Relaja cuerpo y mente.
  • Mejora tu autoestima.
  • Favorece el estado meditativo.
  • Experimentas gratitud hacia tu propio cuerpo.

Orígenes del Yin yoga

El Yin yoga fue creado por Paulie Zink en la década de 1970. Zink era profesor de yoga y campeón de artes marciales. Partiendo de la dicotomía yin/yang del taoísmo desarrolló secuencias Yin/Yang enfocadas a estimular determinados canales de yoga o activar algunos chakras en concreto. Paul Grilley, discípulo de Paulie Zink, fue un paso más allá, centrándose sólo en la parte Yin y aplicando sus conocimientos de medicina tradicional china y anatomía.

En la actualidad, Sarah Powers y su Insight Yoga Institute es la referente del Yin yoga en el mundo. Encontrarás libros y manuales al respecto, así como webs, foros, blogs y cuentas en redes sociales. Si quieres saber más, pregúntame. Estaré encantada de hablar contigo y compartir conocimientos.