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Yoga en la empresa

Si te da la sensación de pasar más horas en el trabajo que en ningún otro lugar, si repites los mismos movimientos cada día, o si te mantienes en la misma postura frente a una pantalla a lo largo de tu jornada, éste es tu post.

¿Qué pasaría si pudieras recibir clases de yoga en tu lugar de trabajo? En el ámbito laboral queda mucho por hacer, lo sé. Por suerte, cada vez en más empresas son conscientes de que cuidar a sus empleados es una apuesta segura.

Empresas conscientes

Si tienes la suerte de trabajar en un sitio lo bastante grande, puedes proponer reservar una de las salas de reuniones para practicar yoga junto a tus compañeros. Sólo habría que llegar a un acuerdo con respecto al momento del día.

¿En qué te puede beneficiar desconectar un poco de tus tareas? Una sesión de yoga en la empresa, por breve que sea, te beneficia tanto o más que una siesta. Suena tentador, ¿verdad?

Respirar y moverse con consciencia es tan saludable como una buena siesta.

Visualízalo: el teléfono apagado, tus pies descalzos, una sala en silencio, ropa cómoda. Empiezas a respirar, empiezas a moverte y cuando termina la sesión te quieres comer el mundo. ¡Garantizado!

Beneficios del yoga en la empresa

No sólo los niños aprenden a relacionarse mejor con su entorno y con ellos mismos. Los adultos tenemos mucho que ganar también.

  • Aumenta tu autoestima y autoconfianza.
  • Mejora tu postura y alivia el dolor de espalda debido a las acciones repetitivas derivadas del trabajo.
  • Aumenta tu capacidad de concentración y tu creatividad.
  • Ayuda a equilibrar cuerpo y mente.
  • Mejora tus relaciones con los demás (es una práctica no competitiva).
  • Combate el insomnio y el cansancio, aportando energía extra (debido a que aprendes a respirar).
  • Proporciona claridad mental, calma y serenidad.
  • Equilibra y mejora el funcionamiento de tus órganos internos, manteniendo tu salud en buena forma.

En Karma Yoga somos muy conscientes de ello y ya colaboramos con entidades que cuidan a sus emplead@s.

Qué más puedes hacer

Si no dispones del espacio o el tiempo necesarios para dedicar a una sesión de yoga en tu lugar de trabajo, siempre puedes seguir estos sencillos trucos: haz girar tus muñecas, tobillos y cuello de vez en cuando, al ritmo de tu respiración; realiza pequeñas torsiones de espalda, estira y flexiona los brazos y las piernas.

Estoy segura de que puedes detener tu rutina durante unos minutos, cerrar los ojos y respirar. Sin prisa, de forma larga y suave, llevando toda tu atención a tu respiración. ¿A que te sientes mejor cuando abres los ojos de nuevo? Estás haciendo yoga.

Si quieres que te haga llegar más información sobre estiramientos específicos o ejercicios de pranayama (respiración), no dudes en contactarme. ¡Feliz jornada!