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Yoga Iyengar – el yoga de los soportes

Si te pasas por la categoría “Filosofía del yoga” dentro de este mismo blog, encontrarás que ya he hablado de grandes yoguis como Yogui Bhajan, fundador del Kundalini, Pattabhi Jois, fundador del Ashtanga o Bikram Choudhury, fundador del Bikram. En yoga hay nombres muy reconocidos que han dado lugar a diferentes estilos y formas de practicarlo llegando, incluso, a crear su propia marca, como en el caso de Bikram.

Es el caso, también, de B. K. S. Iyengar, fundador del yoga del mismo nombre, practicante durante más de 75 de los 95 años que vivió y escritor de auténticas “biblias” del yoga como son “Luz sobre el yoga”, “Luz sobre el pranayama” o “Luz sobre los yoga sutras de Patanjali”. Iyengar fue cuñado de Krishnamacharya, quien fue maestro de Pattabhi Jois, fundador del Ashtanga. 

Pero, ¡ya está bien de nombres! Hoy te quiero hablar de la importancia del yoga Iyengar con respecto a los soportes que utilizamos en las clases.

Qué es yoga Iyengar

Este estilo de yoga busca lo que todos los demás: tu bienestar, tu equilibrio a todos los niveles, tu evolución como persona y, en última instancia, la unión de tu energía vital con la energía del universo. Lo que lo distingue de los demás es el uso de soportes o accesorios con los que mantener las posturas alineadas correctamente y educar a tus músculos a ajustarse bien en ellas.

Iyengar es para ti si abrazas la precisión y quieres desarrollar tu paciencia.

En este tipo de yoga se sigue un orden muy particular en las posturas, se las mantiene durante un tiempo relativamente prolongado (sobre todo, si lo comparamos con las modalidades más dinámicas), se le da mucha importancia a los ejercicios de respiración o pranayama y, sobre todo, se tiene siempre a mano accesorios con los que conseguir esa alineación perfecta de cuerpo, energía y mente. Esos accesorios son bloques, mantas, cojines, sillas, espalderas, cuerdas colgadas en las paredes o en el techo, cinturones.

Beneficios de practicar Iyengar

Debido a su precisión tanto en la secuencia de la clase como la realización de cada ejercicio (ya sea postura o respiración) estos son los beneficios que obtienes en tu práctica:

  • Corrección postural.
  • Alivio de molestias y tensiones.
  • Mejora de la propiocepción (tu capacidad de sentir la posición relativa de las partes de tu cuerpo).
  • Mejora de la capacidad de atención.
  • Mejora de la concentración.
  • Alivio de los trastornos del sueño.
  • Aumento de la energía.
  • Aumento de la estabilidad.
  • Aumento de la capacidad pulmonar.
  • Alivio de los síntomas de asma.

¿Es Iyengar para mí?

Yoga Iyengar es para todo el mundo, como lo son todos los demás tipos de yoga. Pero, como ya he comentado en anteriores ocasiones, todo depende de tus necesidades, características y estilo de vida en cada momento. Iyengar es para ti especialmente si lo que buscas es precisión, alineación correcta, estabilidad en las asanas, especial desarrollo de la fuerza y el equilibrio, cultivar la paciencia. 

Es para ti si eres principiante y quieres conocer bien la técnica de cada postura, si tienes lesiones o impedimentos (ya sean puntuales o permanentes), si quieres aliviar molestias específicas… ¡o si nunca lo has probado y te apetece descubrirlo!

Es un tipo de yoga estático, intenso, exigente y disciplinado. Si estás en un momento opuesto a eso estas clases pueden ser un reto apetecible… o un esfuerzo que no quieres o no puedes hacer. Si tu forma de ver la vida está en armonía con estas características, disfrutarás este tipo de práctica.

¿Lo conocías? ¿Lo practicas habitualmente? ¿Qué te parece? Nos encantará leerte.