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Yoga para pies y manos

¿Cuánta atención le prestas a tus pies? ¿Y a tus manos? ¿Los cuidas y mantienes de manera consciente? Date cuenta de todo lo que haces a lo largo del día: mantenerte de pie, caminar, moverte en general, coger objetos, hacer manualidades, cocinar, manejar dispositivos electrónicos… Incluso gesticular, ahora más que nunca, para hacerte entender mejor. ¡Qué sería de todo esto sin tus pies y manos!

Por eso me parece importantísimo prestarles atención. ¿Cuánto hace que no tocas las plantas de tus pies, que no mueves todos tus dedos, que no miras tus manos? Además de mantenerlos limpios, hidratados y cuidados, hoy te traigo posturas de yoga para movilizar, fortalecer y mimar tus pies y manos. ¡Sigue leyendo!

Por qué es tan importante

Párate un momento a pensar, ¿en cuántas posturas de yoga apoyas en la esterilla los pies, las manos o ambos? ¿Y cómo lo haces? ¿Se enraízan bien o se resbalan? ¿Puedes separar todos los dedos y sentir la superficie bajo las plantas y las palmas? ¿Te sostienen con firmeza y seguridad? Es importante que tus pies y tus manos estén sanos, fuertes, flexibles y con la mayor movilidad posible. Pero no sólo para tu práctica de yoga, sino para todo lo demás.

En yoga te haces más consciente porque escuchas las indicaciones de tu profesora y te vas dando cuenta de cómo te colocas y sujetas en cada asana, qué gestos haces con las manos en cada ejercicio de pranayama o de meditación. Fuera de la sala todo eso que has trabajado se convierte en agilidad, alivio de molestias y dolores, mejor pisada (y, por ello, mejor postura).

En los extremos de tu cuerpo se encuentran los sensores que te conectan con tu entorno: tus pies y tus manos te unen a las superficies que tocas.

A medida que te vas cuidando y practicando las posturas de yoga que te indico más abajo, vas notando pequeños cambios en cuanto a flexibilidad y fuerza. Cuando te quieres dar cuenta ya casi ni reconoces tus extremidades; ¡qué cantidad de cosas puedes hacer ahora que antes no podías! ¿Te animas a probar?

Las posturas

Las puedes practicar en cualquier momento, las puedes añadir a tu secuencia habitual o, si prefieres, hazlas en este orden, manteniéndolas tanto tiempo como te resulte cómodo. No olvides estirar al principio, relajar después e inlcuir algún ejercicio de respiración.

Puedes darle un nuevo giro a todas estas asanas colocándote en ellas de puntillas o separando los dedos de las manos y de los pies tanto como puedas.

  • Las manos en plegaria o anjali mudra y las piernas en loto o padmasana.
  • La cobra o bhujangasana.
  • El perro boca abajo o adho mukha svanasana.
  • La tabla o phalakasana.
  • La pinza de pie o uttanasana con los brazos elevados.
  • La montaña o tadasana.
  • La guirnalda o malasana.
  • La mesa o ardha purvottanasana.
  • La rueda o urdhva dhanurasana

Otros cuidados para tus pies y manos

Hay un montón de pequeños gestos que puedes realizar a lo largo del día, cuando te acuerdes o tengas un momento, para mantener en forma tus pies y manos. Puedes empezar por girar suavemente los tobillos y las muñecas para estirarlos y calentarlos, mover los dedos en todas las direcciones y sentidos que puedas, estirar y flexionar los pies y las manos en ángulos en los que habitualmente no lo haces… Incluso, si dispones de ellas, deja rodar las plantas de los pies y las palmas de las manos sobre pelotas de masaje colocadas en el suelo o en una superficie plana.

Además de todos esos movimientos, no está de mal cuidarse de otro modo: bebe agua e infusiones a lo largo del día para mantener las articulaciones y la piel hidratadas, date masajes con algún aceite que te guste (el de almendras es muy gustoso al tacto, el de oliva va muy bien si tu piel está seca, el de coco huele muy rico), ponte calor en las épocas más frías del año o cuando sientas rigidez por el motivo que sea. En definitiva, mímate como si fueras a un balneario. Con el tiempo, notarás los cambios, ¡y nos encantará que te pases por aquí a compartirlos con nosotras!